Club de cómic: La ciudad al atardecer. El país de los cerezos, de Fumiyo Kouno

La ciudad al atardecer. El país de de los cerezos obtuvo el premio Japan Media Arts Festival en 2004, y el Osamu Tezuka Cultural Creative Award en 2005.

Año 1955. Han pasado 10 años desde aquel ardiente destello. en la ciudad de Hiroshima, el alma de una joven tiembla, tiembla cada vez con más fuerza. ¿Qué significó la guerra…?¿Y qué significó la bomba atómica…? ¿Para los más débiles? ¡Una obra desgarradora en la que la autora ha vertido toda su alma!

Fumiyo Kouno Nació en Hiroshima en 1968 y comenzó a dibujar mangas cuando estaba en la escuela secundaria. Hizo su debut comercial en 1995 con Machikado Hama Da Yori. Osamu Tezuka y Fujiko Fuijo estuvieron entre sus primeras influencias.

Kouno estudió ciencias en la Universidad de Hiroshima u se traslada a Tokio, convirtiéndose en asistente de Katsutyuki Toda, Aki Morino y Fumiko Tanigawa. En España también se ha editado su otra obra En este rincón del mundo.

Club RatoporLibro: El nervio óptico, de María Gainza

Este es un libro hecho de miradas. Miradas sobre cuadros, los artistas que los pintaron y la intimidad de la narradora y su entorno. Este es un libro singular y fascinante, inclasificable, en el que la vida y el arte se entretejen. Consta de once parte: once partes que son once capítulos de una novela que relata una historia personal y familiar, pero que también pueden leerse como once cuentos, u once incursiones furtivas en la historia de la pintura, u once ensayos narrativos que tratan de desentrañar los misteriosos vínculos entre una obra pictórica y quien la contempla.

En sus páginas El Greco trenza lazos secretos con un paseo por el bosque se secuoyas cercano a San Francisco, la enfermedad y la muerte, el aduanero Rousseau y el banquete que, entre la admiración y la mofa, organizó Picasso en su honor conectan, con el miedo a volar… Y aparecen Toulousse-Lautrec deslumbrado por las estampas japonesas; el joven Fujita que, atrapado por Cézanne, decide irse a París, Augusto Shiavoni, al que acaso una médium ponga en contacto con su gemelo muerto en una sesión de espiritismo en Florencia;la relación de Courbet con el mar… Todo ello actúa como catalizador de las vivencias de la narradora, de las historias de su familia de clase alta, de la evocación de Buenos Aires, de la pasión por el arte, el dolor de la pérdida, la lucha con la enfermedad, la vivencia del paso del tiempo, la banalidad cotidiana, el desasosiego…

Este es un libro que habla de arte con erudición y de la vida con sabiduría. Y lo hace sin grandilocuencia, porque, como decía Cézanne, «lo grandioso acaba por cansar». El sublime resultado nos descubre una voz originalísima, que despliega sus múltiples recursos con sutileza y osadía.

María Gainza (Buenos Aires, 1975). Trabajó como corresponsal de ArtNews. Durante más de diez años fue colaboradora regular de la revista Artforum y del suplemento Radar del diario Pági­na/12. Ha dictado cursos para artistas y talleres de crítica de arte, y fue coeditora de la colección sobre arte argentino «Los Sentidos», de Adriana Hidalgo Editora. En 2011 publicó Textos elegidos, una selec­ción de sus notas y ensayos sobre arte argentino. El nervio ópticosu primera incursión en la narrativa, ha sido traducida a diez idiomas y fue recibida con entusiasmo por la crítica:

Club Pucelee: La hoja roja, de Miguel Delibes

La hoja roja es esa llamada prudente que recuerda al fumador el próximo fin de su librillo de papel. Para don Eloy la jubilación ha sido la hoja roja. Le ha llegado el momento de contar con avaricia las hojas que le restan en el librillo de la vida. Don Eloy perdió a su mujer y a sus hijos -uno muerto y el otro ausente, más lejano por el corazón que por la distancia- y se fueron también los amigos íntimos… Tan sólo cuenta con la Desi, una muchacha de veinte años que se ocupa de las tareas domésticas y cuya mayor ilusión es casarse con un mozo de su pueblo de sangre caliente, llamado el Picaza.

El hondo dramatismo que parece conformar estos personajes y su entrañable desamparo podría hacer pensar en una novela triste. Sin embargo, el humor y la frescura con que Delibes nos acerca al cotidiano devenir del viejo y de su criadita analfabeta, hacen de La hoja roja una de las obras más irónicas y divertidas de su autor.

Miguel Delibes (Valladolid, 1920-2010). Licenciado en Comercio, comenzó su carrera como dibujante de caricaturas, columnista y posterior periodista de El Norte de Castilla, diario que llegó a dirigir, para pasar de forma gradual a dedicarse enteramente a la novela. Gran conocedor de la fauna y flora de su entorno geográfico, apasionado de la caza y del mundo rural. Fue miembro de la Real Academia Española de la Lengua desde 1975. Es un de los escritores posteriores a la Guerra Civil más reconocido con numerosos galardones y con diversas adaptaciones de sus obras, tanto en el cine, como en el teatro. Algunas de sus obras son: El camino, Las ratas, Cinco horas con Mario, Los sanos inocentes, Señora de rojo sobre fondo gris, El príncipe destronado, Diario de un cazador, El hereje…

Club mesAmes: No, mamá, no de Verity Bargate

“Lo que más me sorprendió cuando me dieron a mi segundo hijo y lo cogí en brazos fue la total ausencia de sentimientos, Ni amor. Nada.” Jodie y David, su marido, esperaban tener una niña. Ya tienen un hijo, de casi dos años. La desilusión es fuerte, va más allá de una simple depresión posparto: el marido -parco, ajeno y conservador- y las autoridades médicas recomiendan una visita al psiquiatra. Una inesperada llamada de una antigua amiga a la que hace años que no ve pone a Jodie, sin embargo, en el camino de disfrutar de sus dos hijos… por un medio bastante excepcional.

No, mamá, no, la primera novela de Verity Bargate, es un extraño y casi amenazante cruce de escenas del Soho londinense de los 70, estudio de carácter y novela de terror. Su heroína, con la que cuidadosa y astutamente consigue la autora de nos identifiquemos, inspira el deseo de apartarla del peligro que sin duda la acecha al mismo tiempo que enturbia -e ilumina- todas nuestras presuposiciones sobre la maternidad.

Verity Bargate (Esseter,1940-1981) fundó en Londres con su primer marido, el director de escena Fred Proud, un teatro de vanguardia, el Soho Theatre. Entre 1983 y 1990 un prestigioso premio para primeras obras teatrales llevó su nombre. No, mamá, no  fue suprimera novela a la que siguieron solo otras dos: Children Crossing Tie for Ta t

Club Leer y vivir: La lluvia amarilla, de Julio Llamazares

La lluvia amarilla es el monólogo del último habitante de un pueblo abandonado del Pirineo aragonés. Entre «la lluvia amarilla» de las hojas del otoño que se equipara al fluir del tiempo y la memoria, o en la blancura alucinante de la nieve, la voz del narrador, a las puertas de la muerte, nos evoca a otros habitantes desaparecidos del pueblo, que lo abandonaron o murieron, y nos enfrenta a los extravíos de su mente y a las discontinuidades de su percepción en el villorio fantasma del que se ha enseñoreado la soledad.

Julio Llamazares nació en  Vegamián (León) en 1955, poco antes de que el pueblo quedase inundado por el embalse del Porma. Creció en Olleros de Sabero y la infancia en ambos pueblos marcará parte de su obra.  Se licenció en Derecho pero pronto abandonó la profesión para dedicarse al periodismo y la literatura.
La  soledad del ser humano, la pérdida de las señas de identidad, la violencia y la muerte; la memoria como elemento existencial, el efecto devastador del paso del tiempo, fiel reflejo de un mundo rural que agoniza, son  los temas que caracterizan sus escritos de tono realista.
El lenguaje poético y el sorprendente ritmo de la prosa, las continuas referencias al amanecer y anochecer como frontera entre dos mundos,  la presencia del frío y la nieve, y ese silencio hondo, anterior probablemente al inicio del mundo, que acompaña al hombre en su diálogo consigo mismo, son algunos de los aspectos recurrentes en la escritura de Julio Llamazares que configuran su estilo.

Entre sus obras se encuentra Luna de lobos (1985) La lluvia amarilla (1988) Escenas del cine mudo (1994) En mitad de ninguna parte (1995).