Para este verano: La juguetería errante, de Edmund Crispin

Cuando el poeta Richard Cadogan decide pasar unos días de vacaciones en Oxford tras una discusión con el avaro de su editor, poco puede imaginar que lo primero que encontrará al llegar a la ciudad, en plena noche, será el cadáver de una mujer tendido en el suelo de una juguetería. Y menos aún que, cuando consigue regresar al lugar de los hechos con la policía, la juguetería habrá desaparecido y, en su lugar, lo que encontrarán será una tienda de ultramarinos en la que, naturalmente, tampoco hay cadáver. Cadogan decide entonces unir fuerzas con Gervase Fen, profesor de literatura inglesa y detective aficionado, el personaje más excéntrico de la ciudad, para resolver un misterio cuyas respuestas se les escapan. Así, el dúo libresco tendrá que enfrentarse a un testamento de lo más inusual, un asesinato imposible, pistas en forma de absurdo poema, y persecuciones alocadas por la ciudad a bordo del automóvil de Fen, Lily Christine III.

Edmund Crispin (1921- 1978) El verdadero nombre de Edmund Crispin era Bruce Montgomery. Nació en 1921 en Chesham Bois, Buckinghamshire y asistió al St. John’s College en Oxford, donde se licenció en Lenguas Modernas y donde fue organista y maestro de coro durante dos años.
Cuando se le preguntaba por sus aficiones, Crispin solía decir que lo que más le gustaba en el mundo era nadar, fumar, leer a Shakespeare, escuchar óperas de Wagner y Strauss, vaguear y mirar a los gatos. Por el contrario, sentía gran antipatía por los perros, las películas francesas, las películas inglesas modernas, el psicoanálisis, las novelas policíacas psicológicas y realistas, y el teatro contemporáneo. Publicó nueve novelas así como dos colecciones de cuentos, todas protagonizadas por el profesor de Oxford y detective aficionado, Gervase Fen, excéntrico docente afincado en el ficticio St. Christopher’s College. Novelas que le hicieron ganarse un lugar de honor entre los más importantes autores ingleses de novela clásica de detectives. Impedimenta emprende con su obra maestra, La juguetería errante (1946), la publicación de la saga de Gervase Fen, a la que seguirán otros títulos, como Love Lies Bleeding, (1948), The Case of the Gilded Fly (1944), Holy Disorders (1945), Buried for Pleasure (1949) y Swan Song, (1947). Crispin dejó de escribir novelas en la década de los cincuenta, pero continuó redactando reseñas de novelas de detectives y de ciencia ficción para el Sunday Times. Murió de un ataque al corazón en 1978.

[http://impedimenta.es/libros.php/la-jugueteria-errante]

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Para este verano: La acabadora, de Michela Murgia

Siguiendo una costumbre sarda cuyos orígenes se pierden en el tiempo, una anciana y una niña se unen a través del sagrado vínculo de la «adopción del alma». Estamos en Soreni, un pequeño pueblo de Cerdeña, en los años cincuenta. Bonaria Urrai, la modista del lugar, mujer de antigua belleza y perenne soledad, ha adoptado a Maria, cuarta hija de una familia humilde que la descuida. Así pues, la vida de la niña, ahora fill’e anima —«hija de alma»— de la tía Bonaria, se transforma por completo, y a su fina percepción no escapa el aura de misterio que envuelve a su nueva madre: los largos silencios, las extrañas salidas nocturnas y la sombra de temor que enciende los ojos de quienes se cruzan en su camino. Y aunque Maria crece feliz y amada junto a Bonaria, en realidad ignora una verdad que todos conocen: además de coser vestidos, su madre de alma es la mujer que reconforta a quienes se acercan al final del camino.

Michela Murgia nació en 1972 en Cabras (Cerdeña), donde todavía vive. Se diplomó en una escuela técnica y realizó estudios de Teología. Además de Y la Iglesia inventó a la mujer, ha publicado Il mondo deve sapere (2006), un diario en forma de tragicomedia que ha inspirado el film de Paolo Virzì Tutta la vita davanti, y Viaggio in Sardegna (Einaudi, 2008), una guía atípica sobre la isla. La acabadora, su primera novela, se convirtió en un gran éxito de crítica y público; encabezó durante semanas las listas de los libros más vendidos en todo el país y obtuvo numerosos galardones, como el premio Dessì, el Super Mondello, el premio Viadana, el premio Alassio, el Città di Cuneo y sobre todo el Campiello, el premio literario más prestigioso de Italia.

Fuente: editorial Salamandra

Club Pucelee: Charletas literarias.

El club de lectura Pucelee se ha ido de vacaciones.
Haciendo un breve resumen de lo que ha sido este último curso, os contaremos que nos hemos adentrado en doce historias  (a algunos les han parecido pocas) muy diferentes. Y,  puesto que la lectura nos permite cruzar fronteras, viajar a cualquier parte sin necesidad de pasaporte y vivir mil vidas ajenas, hemos podido asistir a una interminable “high table” en el Oxford universitario, con un protocolo casi surrealista.
Después hemos acompañado al ingenuo Holden Caulfield a través de la noche newyorkina, preguntándonos con él  adonde van los patos del lago de Central Park en invierno.
Especialmente duro fue ser testigos de  la trágica e injusta muerte del doctor Héctor Abad  Gómez, médico colombiano que había dedicado toda su vida al servicio de los mas desfavorecidos.
Seguramente nunca olvidaremos aquel interminable baile, al que fuimos invitados por el Príncipe de Salina en el decadente palacio Ponteleone.
También nos ha dado tiempo a vivir una larga vida en la China de principios del siglo XX, a conocer las ancestrales costumbres de este país y a indignarnos con el trato que allí se daba a las mujeres.
Unas historias nos han calado muy hondo, otras menos, pero con todas hemos aprendido algo sobre nosotros mismos y sobre los demás, pues para eso dicen que sirve la lectura.
Hemos sido críticos con los autores y en algunos casos hemos manifestado claramente nuestro rechazo a la obra que se comentaba.
Esperamos que después de estas tardes que hemos pasado juntos, expresando nuestros sentimientos, escuchándonos y enriqueciéndonos unos a otros, todos seamos un poco más sabios y algo más felices.
¡Y que la lectura siga siendo una de nuestras pasiones!

 

 

 

Club Ratoporlibro: Apuntes sobre el club

Este es el cuarto año que nos reunimos cada quince días los miércoles por la tarde para hablar de libros. En aquellas primeras sesiones, concebíamos el club como algo eventual y aquí seguimos. Cada año pensamos que será el último, que necesitamos un parón, pero… algo hay en este grupo, ahora ya de amigos, que nos empuja a seguir un año más.

    Por el camino quedaron personas que abandonaron el club, muchas dejaron huella y aún las recordamos y comentamos “qué hubieran pensado de esta novela o cómo les hubiera gustado esta otra”. Se incorporaron otros (“los nuevos”) que han aportado frescura y pasión al grupo. A los que lleváis con nosotras desde el principio (“los antiguos”), casi la mitad, gracias por vuestra fidelidad, por mantener el interés y seguir sorprendiéndonos cada día.

   Con una media de 15 libros al año durante cuatro ediciones, son muchas las charlas compartidas, las referencias literarias y las experiencias acumuladas que nos unen. El desconcierto ante algunos fracasos, ¿es posible que no os gustara El perseguidor de Cortazar o Expiación de McEwan? Y, al contrario, que la casi totalidad quedara cautivada con una obra tan densa como El corazón de las tinieblas de Conrad o, este último curso, con Verano y amor de Trevor. Y ¿cómo no? también se van sucediendo las anécdotas y chascarrillos (el hijo…)
   Alguien dijo una vez que leía para conocerse a sí mismo. Es una buena razón, pero otra puede ser para tener una conversación sobre literatura y conocer a los otros. Las reuniones del club nos han enseñado que todos somos capaces de expresar las opiniones, emociones o los sentimientos que nos provoca la lectura. Escucharnos además ha enriquecido nuestra experiencia lectora y nuestra relación personal.
   Gracias a todos por participar de forma tan activa en los debates, por las aportaciones tan diversas y por vuestra muestra continua de respeto y amistad.

Para este verano: Hijas y esposas, de Elizabeth Gaskell

El señor Gibson contrae matrimonio en segundas nupcias con la intención de proporcionar a Molly, su hija de diecisiete años, una madre que que la acompañe en esa difícil etapa de su vida. Sin embargo, la decisión del señor Gibson acarreará roces entre su hija y su esposa y hará entrar en escena a Cynthia, la bella hija adolescente de la nueva mujer de Gibson y alter ego de Molly.
Es una historia bien tramada de pequeñas intrigas domésticas que nos hacen seguirlas con interés. Su planteamiento puede parecer trivial y superficial pero se destila en esta novela una sutil ironía hacia la sociedad y las costumbres de la época que la hace ser algo especial.
Hijas y esposas” es una de las novelas más extensas de Elizabeth Gaskell, escritora inglesa de la mejor tradición victoriana y gran amiga de escritores como Charlotte Brontë o Charles Dickens
Elizabeth Gaskell (1810-1866). Nació en los alrededores de Londres pero se trasladó a Manchester cuando se casó, en 1832, con el clérigo unitario William Gaskell. Su primera novela fue Mary Barton, ambientada en Manchester y publicada de forma anónima en 1848, en la que narra la explotación de los obreros de las fábricas y la dureza de sus condiciones de vida. Hizo amistad con Charles Dickens, con quien colaboró en su revista Household Words. Entre 1851 y 1853, Gaskell publicó artículos que más tarde se reunirían bajo el título de Cranford (1853) y que se ha convertido en un clásico de la literatura inglesa. Gaskell escribió una conocida biografía de su amiga Charlotte Brontë, y otras novelas y relatos como La casa de Moorland (1850); Ruth (1853); Norte y sur (1855) o Hijas y  esposas, publicada tras su muerte.
En la web:
http://www.lang.nagoya-u.ac.jp/~matsuoka/Gaskell.html
http://www.gaskellsociety.co.uk/