Club Pucelee: El camino de los ingleses, de Antonio Soler

Un poeta que no escribió ningún verso, una mujer que hizo un anuncio de polvos de talco y pensó que era Lana Turner, una chica que anhelaba ser bailarina profesional y recibía clases gratuitas de samba en un local nocturno o un muchacho que justificaba el abandono de su padre imaginando que se lo había llevado una noche de tormenta y que la lluvia lo devolvería, como a las ranas, en un lugar aleatorio, son algunos de los personajes de El camino de los ingleses. Unos personajes que viven en el periodo entre la adolescencia y la edad adulta, en la que los sueños empiezan a desquebrajarse y la vida plácida y despreocupada empieza a teñirse con las oscuras nubes del incierto futuro. En esta etapa de cambio permanente, el grupo es el último fortín donde el piso es todavía firme y donde las reglas son todavía ajenas al exterior.

El universo de primeros amores, sexo, obsesiones, conflictos, desconcierto y amistad, es el entorno en el que se desarrollan las vidas de los personajes que configuran la historia de este grupo cuyos miembros viven al margen del éxito, se debaten entre la inocencia y la madurez e intentan eludir la desorientación y la desazón ensoñando un quimérico porvenir.

Antonio Soler (Málaga, 1956) ha sido Premio Primavera 1999 con  la novela El nombre que ahora digo; Premio Herralde  1996 y Premio Nacional de la Crítica  1997 con Las bailarinas muertas. Recibió también el Premio de Andalucía 1993 con Modelo de pasión. Es autor, asimismo, del libro de relatos Extranjeros en la noche y de las novelas Los héroes de la fronteraEl espíritu melancólico. Ha realizado, también, numerosos trabajos como colaborador de presenta y guionista de televisión. Su novela, El camino de los ingleses, fue llevado al cine por Antonio Banderas con guión del propio Soler

Anuncios