Club RatoporLibro: Todo se desmorona, de Chinua Achebe

Publicada en 1958 es el primero de una trilogía que nos adentra en las ricas costumbres del pueblo Ibo antes de la llegada del hombre blanco. Narra la tragedia de Okonkwo, un guerrero ambicioso y respetado por su tribu y las vecinas. Pero un incidente le obliga a abandonar su pueblo y exiliarse. Cuando pasados unos años retorna, muchas cosas han sido modificadas en la aldea por el hombre blanco, las normas han cambiado. Todo en su entorno se desmorona. No sólo asistimos al derrumbamiento del guerrero Okonkwo, sino también al del pueblo Ibo.
Chinua Achebe (Ogidi, 1930). Escritor nigeriano en lengua inglesa, de etnia Ibo (uno de los tres grupos étnicos mayoritarios de Nigeria). Estudió medicina y literatura en la universidad de Ibadan y dirigió las revistas African Writers y Okike.
Chinua Achebe se inscribe  junto con otros escritores coetáneos, como W. Soyinka, J. P. Clark y  A. Tutuola, dentro del movimiento literario conocido como Renacimiento Nigeriano, que surgió en los años 50 fruto de la influencia mutua entre la tradición oral africana y la herencia literaria europea. Su obra se centra en el conflicto en que entran las profundas tradiciones locales con la cultura y valores occidentales y la lucha por acabar con el estereotipo que muestra una África “salvaje” deshumanizada.
Es uno de los mejores escritores en lengua inglesa y el más leído de los novelistas anglófonos africanos.
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3 pensamientos en “Club RatoporLibro: Todo se desmorona, de Chinua Achebe

  1. Hola a todos,
    nos vemos otro año más, aunque yo todavía no haya aparecido. La idea era ir éste miércoles, pero se ha impuesto la SEMINCI.
    Pues efectivamente todo se desmorona en algún momento u otro de nuestra vida, bien sea familia, amigos, sociedad, creencias. Por mucho que digamos sí, nuestro chi se empeña en ir por otro lado.
    Me ha costado engancharme y eso que el relato es corto. Era como estar viendo un documental de la 2 o leer una parte perdida de “Los hijos de la tierra” de Jean M. Auel. Destaco la moraleja atemporal que contiene, cuando en una sociedad, clan territorio, familia……aparece alguien ajeno, desconocedor por completo del funcionamiento de la misma, empeñado en imponer su propia verdad a través del fanatismo, resultado: todo se desmorona. La evolución de un pueblo debe partir de él mismo, sin ningún tipo de intervención exterior. De hecho ya se escuchan en el relato, algunas voces disidentes en contra de ciertas costumbres. Y vemos como la hija de Okonkwo cobra importancia para su padre, a pesar de ser mujer.
    Claro que queda mucho por cambiar, pero nada indica que sea imposible sin la intervención exterior.
    A ver si aprendemos algo de nuestros errores.
    Un saludo a todos y nos vemos en la próxima, espero. MAITE

    • Me ha gustado mucho como ha recreado el microcosmos donde se desenvuelve la acción en la primera parte, de un poblado (Umuofia) de barro en el África negra antes de la colonización europea. Ese microcosmos está muy bien definido, porque nos va dando pinceladas para explicarnos cómo se impartía justicia, cómo eran sus creencias y su cosmogonía, cómo sus costumbres y tradiciones (la época de siembra, la de recogida), cómo la medicina (sobre todo frente la iba), su vida social y relaciones, la vida cotidiana en la aldea, las tareas femeninas, la comida y la bebida, el gobierno y la organización territorial, el poblado y los circundantes, etc. Es decir como si hojas de palma se tratara va entrelazando toda la urdimbre de un forma de vivir antes de que llegaran los blancos ( no los leprosos).
      Da que pensar que una forma de vida tan pacífica y aceptada por todos sea destruída en nombre de un único dios, cuyos fieles tienen que imponer a sangre y fuego sus creencias. Detrás del abanderado de la religión va siempre la colonización, el adoctrinamiento y la imposición de la cultura del invasor, lo que llamamos “civilización”.
      Una de las cosas que más me ha impresionado el libro ha sido una imagen que hemos visto muchas veces repetida los elefantes de Dalí con patas de mosquito “estaba tan débil que apenas si podía sostenerse de pie. Se sentía como un gigante borracho que caminase con las extremidades de un mosquito”; es una imagen muy potente que da impresión de fragilidad, un elefante que camina sobre patas de mosquito parece querer decir que el gigante tenía los pies de barro, pues además los elefantes que pintaba Dalí sostienen en su lomo una pirámide. El cuadro data de 1948, diez años antes de escribirse el libro, no sé si Chinua Achebe conocía el cuadro de Dalí para inspirarse en esta imagen. Pero es un símbolo de que África (el elefante) va a cambiar o sucumbir, esto lo indican las patas de mosquito que no pueden soportar por mucho tiempo ese peso, la pirámide que generalmente representa la sabiduría…

  2. Un año más me tengo que rendir a una de las obras que tan acertadamente se escogen para que la diseccionemos interiormente. ‘Todo se desmorona’ ha sido para mí todo un descubrimiento por la perspectiva adoptada por el autor a la hora de abordar la temática de la colonización africana y es que, nunca había leído nada escrito sobre este tema desde dentro, es decir, tomando como punto de partida y poniéndome primeramente en la piel del personaje negro y conociendo un poco más el estilo de vida usurpado. Y digo usurpado con todas las consecuencias porque una de las cosas que saco en claro tras reflexionar sobre la historia de Okonkwo, el protagonista, es que, y me voy a expresar de una forma muy simple, por más que nos empeñemos en ayudar a la viejecita a cruzar la calle, si ella no quiere cruzarla, no tenemos por qué obligarla a cruzarla. Bueno pues esta regla se ha saltado a lo largo de la Historia tropecientas veces y así nos va.

    Por otro lado, me ha llamado la atención la forma en la que, según iba pasando las páginas, iba interiorizando cada vez más, las tradiciones y cultura que Achebe muestra de la tribu primitiva africana de los Igbo con la que me iba familiarizando con las descripciones gastronómicas, los cuentos tradicionales y las costumbres sociales que iban desvelando una forma de organización perfectamente arraigada y aceptada entre sus integrantes aunque haya episodios que, desde mi perspectiva occidental del siglo XXI, me choquen sin ninguna duda como el trato a la mujer o el abandono de gemelos en el bosque por poner un par de ejemplos.

    Esta transformación de lo salvaje por lo cotidiano de una organización social africana y el rol de ‘figura de barro’ que adquiere el narrador que se limita hacer un relato sereno de los acontecimientos sin especial esfuerzo por aderezarlo de sentimientos , hace que la obra tenga un gran valor por el trabajo interno de reflexión y quizá de contención del autor. ‘Todo se desmorona’ relata un conflicto intercultural en el que una de las culturas enfrentadas, la tribu de los Igbo, es despojada de su propia brújula de la vida y forzada a sustituirla por otra, la del colonizador-misionero occidental. Y es aquí donde la religión,una vez más, es responsable de la pérdida de rumbo del hombre y excusa para deshumanizar cualquiera de sus acciones conduciéndole a posiciones extremas, el blanco con esa ‘misión evangelizadora’ en el continente africano (y antes en los pueblos precolombinos), y el negro con esos rituales llevados a cabo en nombre de los dioses.

    Este pequeño comentario lo he publicado también en mi blog (http://cristinagonzaleznavas.wordpress.com/), por si os apetece hacerle una visita… Gracias de antemano.

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